Los politicos de Oliva siguen manifestándose por la intoxicación de salmonelosis


Los diferentes grupos políticos de Oliva, continúan manifestándose sobre la intoxicación de salmonelosis que afectó a 40 personas la pasada semana en un establecimiento público. Hoy salía a la palestra informativa el popular Joan Escrivá, lamentando el incidente y la actuación por parte del gobierno socialista. Así, desde el Partido Popular, se exigen aclaraciones del porqué el local no tenía licencia de actividades, al mismo tiempo que han considerado inapropiada e ineficaz la actuación de Amparo Tercero, como máxima responsable de sanidad. Por otra parte, Pepe Salazar, desde Unión Valenciana, ha querido volver a expresar el malestar por la actuación del alcalde, Salvador Fuster y la concejal de sanidad; criticando el silencio del primero y las mentiras de Amparo Tercero. Por último, era la propia Tercero, la que comparecía ante los medios de comunicación para aclarar que en todo momento se ha ofrecido la información de la que se ha dispuesto y que los demás grupos políticos están aprovechando este problema para hacer una oposición destructiva.




 

Los politicos de Oliva siguen manifestándose por la intoxicación de salmonelosis

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva