Obituario: Carmen trabajó hasta hacer de su negocio emblema de Benipeixcar

Obituario: Carmen trabajó hasta hacer de su negocio emblema de Benipeixcar

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Una semblanza de Carmen Orengo Faus, una mujer adelantada a su época, trabajadora, madrugadora y alma mater de un matrimonio que hizo de la hostelería y el hospedaje su seña de identidad. Hoy, recibirá cristiana sepultura en el Cementerio Parroquial de Benipeixcar, en Gandia. El sepelio tendrá lugar a las 16.30 horas desde el Tanatorio Mondúver a la iglesia de San Cristóbal Mártir, en Benipeixcar-Gandia.

Carmen fue una mujer adelantada a su época, trabajadora, madrugadora y alma mater de un matrimonio que hizo de la hostelería y el hospedaje su seña de identidad. Cuando todavía eran pocos los bares y cafeterías que abrían sus puertas al público a las cinco de la madrugada, éste era uno de ellos. Emblema de Benipeixcar, referencia de Gandia y punto de encuentro en la Safor. Hoy nos ha dejado, Carmen Orengo Faus, quien fuera esposa de Alberto Aparisi, matrimonio que le dio vida, trabajo e ilusión al Bar Alberto y a la Pensión Alberto de Benipeixcar.

Collidors de toda la comarca; jóvenes trasnochados que buscaban el último café caliente antes de regresar a casa; café y conversación; comedor de hospedaje; e incluso lugar de encuentro de generaciones que vieron cómo Carmen y Alberto fueron construyendo desde la humildad todo un referente de la hostelería en el entonces pueblo de Benipeixcar hasta que en 1965 pasó a ser Gandia.

Ubicado frente a las antiguas vías del ferrocarril de Alcoi, el Bar Alberto y la Pensión formaban una pequeña plaza cuya señalización central servía de aparcamiento para centenares de personas que comenzaban su jornada laboral de madrugada. Luego, a lo largo del día Carmen servía platos de comida caliente a clientes, huéspedes, acogidos y vecinos. Su buen hacer en la cocina, su fortaleza e incluso su genio y figura, fue merecedora de ser una persona apreciada y querida en Benipeixcar. Solo se permitía el lujo de no atender a clientes un día al año. Y ese día era para ella y, para su estimado marido, Alberto. Ese día, era un domingo al año. Ese día, el que cerraba el Bar Alberto era el día del Santísimo Cristo del Amparo, al que tanta devoción le profesaron Carmen y Alberto.

Dio a luz a varios hijos e hijas, unos más conocidos que otros, pero todos ellos de una forma u otra vinculados al negocio familiar hasta el punto de haber asumido poco a poco, y mientras unos estudiaban y otros trabajaban en la librería contigua a la que se accedía por debajo de la máquina de agua seltz, todos supieron lo que significaba el esfuerzo y el trabajo como así se lo inculcaron Carmen y Alberto.

Aquella mujer alta, bien plantada, y que no se achantaba ante nada ni nadie y que supo exprimirle al día las 24 horas, hoy nos ha dejado y ya está con su querido Alberto. Volverán a reencontrarse y a comentar todo aquello que dejaron pendiente. Hoy se cierra un capítulo de la Historia de Benipeixcar y, por extensión de la Historia de Gandia. Hoy decimos adiós al matrimonio Aparisi-Orengo emblema del Bar y la Pensión Alberto. Y no por ello, dejamos de recordar cómo trabajaron para levantar un negocio familiar hasta convertirlo en sello y seña de Benipeixcar.

Desde Cope-Onda Naranja nos sumamos a la pérdida y acompañamos en el sentimiento a sus familiares. El entierro de Carmen Orengo Faus, tendrá lugar hoy miércoles, 12 de diciembre, a las 16.30 horas desde el Tanatorio Mondúver a la iglesia parroquial de San Cristóbal Mártir, en Benipeixcar. Descanse en Paz.


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