Este domingo Gandia dice adiós, tras 140 años, a las Monjas del Beato

Este domingo Gandia dice adiós, tras 140 años, a las Monjas del Beato

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Lo adelantó Cope-Onda Naranja a finales de noviembre gracias a la llamada de un ''fósforo''.  Se confirmó después y este domingo se cierra el ciclo de la Historia de las Monjas del Beato en Gandia. Una eucaristía de Acción de Gracias con la participación del Ayuntamiento de Gandia, la asociación del Beato Andrés Hibernón, la Junta Mayor de Hermandades de la Semana Santa así como feligreses, devotos, y vecinos dirán adiós a estas mujeres cuya vocación ha sido la de servir a los demás. La Madre Amelia de Jesús Ferrairó Miñana, que falleció en Gandia, fue la primera Superiora General que fundó casas fuera de España.

Ya ha llegado el momento del adiós. Este domingo, 13 de enero, a las 12 horas tendrá lugar en la iglesia de Sant Roc, en el Beato, una eucaristía de Acción de Gracias por las Hermanas Franciscanas, por todos los años que han compartido entre feligreses y devotos el culto y la beneficencia durante los últimos 140 años.

El que fuera alcalde de Gandia y promotor del Sanatorio de Fontilles, Joaquín Ballester, como buen católico de la época promovió la llegada a Gandia de un grupo de monjas allá por 1878 para que se hicieran cargo del convento franciscano de San Roque. El templo, erigido en 1588 por el hijo de Sant Francesc de Borja, el Duque Carlos de Borja -nombre que se le da a la calle que da acceso a la plaza de Sant Roc/Beato- se encontraba vacío desde la afección de la Desamortización. El edificio donde se halla el Convento pasó a manos municipales y el alcalde Joaquín Ballester o cedió para obras sociales y religiosas a cuyo frente puso, tras su aceptación, a las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada.




Para muchos así nació la Beneficencia, ese edificio de patio cuadrado y azulejos pequeños con tonos azules y blancos, lugar de ayuda para miles de gandienses que acudían o necesitaban de ella. Entre sus paredes se atendieron a numerosos ancianos desamparados y allí muchas asociaciones, especialmente las Hermandades de Semana Santa, las Fallas, así como otras asociaciones religiosas y católicas, acudían a compartir horas, tiempo, solidaridad y comida con quienes ni en sus mejores tiempos hubieran pensado acabar sus días en una de las modernas residencias para la Tercera Edad o Ancianos. Era lo que había y gran parte del mérito ha sido la vocación, el cariño y el afecto que las monjas del Beato le imprimieron a lo largo de sus años al complejo, desde la Beneficencia a la Iglesia pasando por el Convento y las atenciones a los más necesitados.




Este domingo Gandia despide a las tres últimas monjas, ya ancianas, ante la falta de vocación y que, aunque no abandonan la Safor pues son trasladadas a la residencia que la congregación religiosa tiene en l'Alqueria de la Comtessa y en Teulada-Moraira, su obra y sus corazones estarán con el Beato y ellas, en el corazón de muchos gandienses que todavía las recuerdan, entre ellas a Sor Josefina o a María de los Ángeles.

En las imágenes, de la Asociación del Beato Andrés Hibernón, se puede ver a la Hermana Cocinera y a la Madre Superiora con directivos de la Hermandad del Santo Sepulcro de Gandia, en la comida que ofreció el Domingo de Ramos de 1973; en otra imagen, la Hermana Cocinera preparando la comida para los ancianos acogidos en la Beneficencia.





La importancia de esta congregación y su relación con Gandia lo demuestra el período de 1928 a 1938 de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada denominado como período de la Madre Amelia de Jesús Ferrairó Miñana. Pues es ese año, el de 1928, cuando se elegía como Superiora General a la madre Amelia de Jesús Ferrairó convirtiéndose en la primera Superiora General que fundó casas fuera de España. Fue capaz de dejar a su familia en España para asegurar la vida de la congregación en Chile, Perú o Portugal. La madre Amelia falleció en Gandia, el 21 de diciembre de 1938.

Ya lo adelantó esata emisora en ese Adiós a las guardianas del Beatat (ver noticia).  Ahora, tal y como recoge la invitación remitida por la alcaldesa de Gandia, Diana Morant; el presidente de la Asociación del Beato Andrés Hibernón, Jesús Montolío Escrig; y la presidenta de la Junta Mayor de Hermandades de la Semana Santa de Gandia, María José Martí Ferrer, este domingo se ha preparado el acto oficial de despedida y, sobre todo, de agradecimiento a las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada por su labor en Gandia. Y qué mejor que hacerlo con una eucaristía de Acción de Gracias en la que ha sido su casa durante los últimos 140 años, la Iglesia de Sant Roc/Beato a las 12 horas de este domingo 13 de enero de 2019.

Desde Cope-Onda Naranja nos sumamos a este homenaje, a este reconocimiento a todas aquellas Hermanas Franciscanas de la Inmaculada que a lo largo y ancho de este casi siglo y medio han dedicado su vida, su amor y sus acciones a servir a los demás. Gandia y la Safor, siempre estará en deuda con ellas. Con esta misa, sin duda, se reconoce su labor altruista y la gran huella que han dejado en muchos gandienses. Que Dios las continúe guiando e iluminando en su camino de ayuda la prójimo.