Se crea una Plataforma para defender la Citricultura Safor-Valldigna

Se crea una Plataforma para defender la Citricultura Safor-Valldigna

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Las alcaldías de Benifairó, Simat y Xeresa lanzan una Plataforma con el fin de defender la Citricultura de la Safor-Valldigna. No es solo un problema '' del campo '' si no muchos lugares de trabajo desaparecerán cuando la importación llegue directamente al norte de Europa.

La plataforma comarcal pretende unir Ayuntamientos, organizaciones agrarias, cooperativas y empresas de cítricos pero también a las empresas y profesionales que proveen el sector.

Para los integrantes de la plataforma hace falta una revisión completa de los acuerdos con Sudáfrica y otros; de forma urgente reclaman medidas. Se trata de una exigencia que los cítricos españoles sufren cuando tienen que exportar a países como Canadá o EE.UU, qué afecta negativamente en el gusto de la fruta mermando su competitividad.

Una segunda reivindicación es la reciprocidad en los tratamientos químicos. La Unión Europea tiene establecidos unos límites máximos de residuos en determinadas materias activas por las frutas que después prohíbe a los productores europeos. Esto pone en evidencia la contradicción entre los objetivos de la Polítca Agraria Común, en este caso el de asegurar una seguridad alimentaria y minimizar el impacto ambiental y por el contrario el objetivo de una polítca comercial europeadirigida desde la Europa del norte y que solo valora el precio barato del producto final.

Otra reivindicación es la activación de la cláusula de salvaguardia contemplada en los acuerdos europeos y supondría imponer unas restricciones o condicionantes temporales en la entrada de cítricos europeos.

También ponen énfasis en la diferencia de controles y analíticas que hay en los lugares de importación fronterizos dentro de la UE donde no tiene nada que ver un control en el puerto de Castellón con uno en el puerto de Róterdam.

Para a los integrantes de la plataforma los problemas no son solo los países del hemisferio sur sino también otros como Egipto, Turquía o Israel, y afecta en toda clase de cítricos -naranja, mandarina, pomelo o limón-; lo que se pide no es otra cosa que unas reglas de juego sean iguales para todos en el comercio, para importar y para exportar respetando los objetivos de la PEC de seguridad alimentaria, conservación del paisaje y nivel de vida digno para la gente del campo.