Un hombre de 70 años, enfermo terminal, agrede a su mujer de 63 en el Grau

Un hombre de 70 años, enfermo terminal, agrede a su mujer de 63 en el Grau

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Agentes de la Policía Local detienen al agresor y lo custodian en la ambulancia hasta el hospital donde permanece ingresado en calidad de detenido e informan al juzgado de la situación. El hombre de 70 años, enfermo terminal, agredió a su mujer de 63 en su vivienda del Grau de Gandia ayer al mediodía.

Una llamada al 112 alertaba ayer sobre las dos de la tarde de ayer lunes, de una agresión en una vivienda del Grau de Gandia donde una mujer denunciaba haber sido víctima de maltrato por parte de su marido, de 70 años de edad. La Policía Local acudió al lugar y encontró a una ambulancia atendiendo al autor de la agresión que ya se había calmado y, en el interior de la casa, justo en la cocina, a la víctima de 63 años junto a un familiar.

La mujer relató a los policías que se encontraba sola con su marido, quien se encuentra en el dormitorio acostado a consecuencia de una enfermedad grave y terminal y que se suele portar muy mal con ella. Han tenido una discusión y le ha pegado puñetazos y patadas. La mujer señalaba a los policías que ''un día de estos me va a matar. Tengo miedo y quiero denunciarlo'' añadiendo la víctima que no es la primera vez que ocurren hechos similares. La mujer, temblorosa y llorando, es atendida por los agentes que le prestan ayuda y se le pone en contacto con su hijo, de 40 años, quien se quedó con su madre en su casa de Gandia y la acompañó al hospital.


Por su parte, los agentes de la Policía Local custodiaron la ambulancia hasta el hospital Francesc de Borja, donde ingresó el detenido, realizándose el relevo policial en el centro, informándole de la detención así como de las oportunas diligencias de información al juzgado sobre dicha situación.

Fuentes cercanas a lo ocurrido han señalado que, el marido, con una enfermedad complicada y terminal que le llega a afectar a los órganos de razonamiento, ha derivado en esta situación hasta el punto de no reconocer ni a familiares ni amigos. Es más, desde el propio entorno familiar, señalan a Cope-Onda Naranja que el marido jamás había agredido ni física ni psíquicamente a la mujer, por lo que la situación les ha desbordado hasta el punto de ahora, tener que sumar un nuevo sufrimiento más a la ya de por sí complicada situación de la enfermedad del padre. Condenan todo tipo de agresión y lamentan que la enfermedad del padre haya podido derivar en esta situación que ha sorprendido a la madre y al propio hijo.