Un fósforo denuncia el tapado ilegal de un pozo en un polígono de Gandia

Un fósforo denuncia el tapado ilegal de un pozo en un polígono de Gandia

Por
4382

La muerte de Julen, el niño de 2 años que cayó a un pozo ilegal en Totalán ha dejado al descubierto un hecho que siempre ha estado ahí y que ahora ha cobrado una mayor dimensión social: los pozos ilegales al aire libre y con peligro.  La historia podría volverse a repetir. Y podría, en Gandia....

La muerte de Julen, el niño de 2 años que cayó a un pozo ilegal en Totalán (Málaga) ha dejado al descubierto un hecho que siempre ha estado ahí y que ahora ha cobrado una mayor dimensión social: los pozos ilegales al aire libre y con peligro. Al margen de lo que derive la investigación y sus responsabilidades en el caso Julen, lo cierto es que la historia podría volverse a repetir. Y podría, en Gandia. Y seguramente en muchos municipios de la comarca de la Safor y, en mayor medida tal vez, en la Marina, donde las prospecciones para extraer o buscar pozos de agua son mayores.

Un ''fósforo'' seguidor de Cope-Onda Naranja, nos ha remitido una imagen de un pozo que, si bien puede o no haberse hecho de forma legal, lo que está claro es que está sellado de forma ilegal, es decir, con cuatro maderas y restos de palés.

No está en la montaña ni oculto entre árboles, márgenes de huerto o piedras calizas de montaña. Está en un polígono que, a diario, es utilizado por miles de personas. Allí está, a la vista de todos y medio tapado con restos de madera. El Caso Julen es cierto que ha creado cierta alarma social sobre este tipo de peligrosos agujeros al aire libre. Pero no es menos cierto que esta alarma ha dejado a la vista la falta primero de escrúpulos de quien lo hace y no lo tapa y, en segundo lugar, la falta de diligencia a la hora de vigilar estas prospecciones.

Si han pedido los permisos, debería existir algún garante que, una vez realizada la prospección acudiera a confirmar que el sellado se ajusta a la legislación y por tanto que el boquete es seguro para personas y animales. Si la prospección es ilegal, se debería vigilar cuando una máquina perforadora está realizando un trabajo y, en su caso, obligar a datar la salida de este tipo de vehículos con fecha, lugar y solicitante. Como un tacógrafo pero además registrando en el libro de ruta el kilometraje, el lugar y el contratante.

Así pues, este Fósforo alerta del peligro que supone este pozo tapado de forma ilegal que existe a día de hoy en Gandia. La imagen habla por sí sola. El resto, desgraciadamente, ya el lector o el oyente de Cope-Onda Naranja se lo puede imaginar.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR