De cómo una acción humanitaria acaba en bulo e insultos en redes en Gandia

De cómo una acción humanitaria acaba en bulo e insultos en redes en Gandia

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Este hombre que realizó un servicio humanitario al acompañar a su vecino a casa se ha visto ante un linchamiento mediático en redes sociales, insultos y una acusación de abandono de animales. Todo porque una joven vio lo que creía haber visto y no comprobó ni esperó a que la Policía Local confirmara lo que ella creía haber visto. Ahora la difamación y la acusación ya está hecha. Las redes sociales no las carga el diablo sino el ser humano. Antes de acusar hay que cerciorar.

Un bulo de nuevo circula por las redes sociales y hubiera podido acabar en una agresión al imputarle, una joven, a un vecino de la playa de Gandia el abandono de dos perros en el aparcamiento de un supermercado. De cómo una acción humanitaria puede acabar en linchamiento mediático. No abandonó a los perros. Y seguramente, su madre, tampoco tiene nada que ver.

Los hechos ocurrieron este lunes cuando una mujer alertó a la Policía Local del abandono de dos perros, por parte de una persona, en un aparcamiento de un supermercado de la playa de Gandia. La denunciante le había hecho una fotografía al vehículo y aportó los datos. Fotografía que, sin cerciorarse de nada, subió a las redes sociales y que mucha gente ha compartido durante los últimos días y donde figura además insultos y descalificaciones para con este vecino.

Al llegar la patrulla de la Policía Local, coge los datos del vehículo y comprueban el nombre del titular y el domicilio del mismo, siendo éste residente a pocos metros del supermercado. Es más, los agentes, averiguan a través del chip que tienen los perros, quién es su dueño. Cuando los policías se presentan en su casa la versión del hombre es diametralmente opuesta a la de la denunciante que había compartido en redes sociales la acusación.


El hombre acudió a comprar al supermercado y dejó, como hace siempre, los perros fuera del establecimiento. Una vez dentro, coincidió con un vecino suyo que sufrió un mareo y éste se ofreció a llevarlo en coche a su casa. Para ello dejó los perros en el aparcamiento porque no le gusta ni quiere que los canes viajen en el coche. Llevó a su vecino a casa, regresando posteriormente a por los perros aunque, normalmente, también suelen regresar ellos a casa al estar cerca y enseñados dado que pasean por los campos de la zona cada día juntos.


Ante estas manifestaciones, otra patrulla policial acude al domicilio de la persona que se había mareado y que había sido trasladada por el vecino y no solo confirma todos los extremos sino que, además, relata que se trata de una persona que le gustan los animales, tiene cuatro perros todos con chip y que suelen acompañarle al supermercado quedándose en el aparcamiento hasta que sale y que los tiene bien cuidados.


Ahora, este hombre que realizó un servicio humanitario al acompañar a su vecino a casa se ha visto ante un linchamiento mediático en redes sociales, insultos y una acusación de abandono de animales. Todo porque una joven vio lo que creía haber visto y no comprobó ni esperó a que la Policía Local confirmara lo que ella creía haber visto. Ahora la difamación y la acusación ya está hecha. Las redes sociales no las carga el diablo sino el ser humano. Antes de acusar hay que cerciorar.