Gandia recupera una cabeza de apóstol (XIV) donada por la familia Borja-Albi

Gandia recupera una cabeza de apóstol (XIV) donada por la familia Borja-Albi

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Formaba parte de la Seu-Colegiata de Gandia. Este tipo de piezas antiguas del gótico valenciano han sufrido numerosas vicisitudes fruto de su compra-venta, expolio o, como es el caso, de salvaguardia por parte de familias que apreciaban su valor patrimonial.

El Museu Arqueològic de Gandia (MAGa) ha dado a conocer la cesión por parte de la familia Borja-Albi, a través del polifacético óptico, escritor y guionista de cine, José Miguel Borja, de una pieza arqueológica interesante. Se trata  de la cabeza de uno de los doce apóstoles que Alfons el Vell pidió a los escultores Joan y Pere Llobet para decorar la iglesia de Santa Maria de la Asunción, que él mismo había mandado construir. El conjunto se completaba con una imagen de María y representaba, según la iconografía medieval, la muerte y asunción de la madre de Dios, la advocación a la cual está dedicada la iglesia principal gandiense: la Insigne Colegiata de Santa María.

De hecho las esculturas de este grupo conservadas -cuatro en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en Barcelona, y tres al Kuntsindustriemuseum y la Ny Carlsberg Glyptotek de Copenhague- todavía permiten observar la policromía original, se debe a su situación resguardada en lo alto de capiteles, que se emplazaban por parejas en un hipotético primitivo presbiterio de la iglesia de Santa Maria de la Asunción. Realizadas a finales del siglo XIV (probablemente entre 1386 y 1388), las vicisitudes de estas piezas fueron traumáticas, fruto de su compra-venta, expolio o salvaguardia por parte de familias que apreciaban su valor patrimonial.





Una de estas familias que salvaguardó el patrimonio fueron Borja-Albi, los cuales conservaron, desde después de la Guerra Civil, la cabeza de esta importantísima figura, que ya hace varias décadas entregaron en custodia al Museo Arqueológico de Gandia. Con motivo de la conmemoración de la reinstalación de la Colegiata, en 2011, Vicent Pellicer Rocher comisionó una fantástica exposición sobre la historia de la Insigne Colegiata de Gandia ''La Seu'', dentro de la cual se pudo mostrar este apóstol perdido y otro que, desde el MNAC, se cedió a la ciudad temporalmente. Ahora, desde el MAGa señalan que ''es momento de reflexionar y de poner sobre la mesa la importancia de esta escultura y la necesidad de habilitar un espacio digno donde poder mostrarla a la ciudadanía. Y es que, desgraciadamente, de testigos de aquellos primeros siglos de vida de la villa de Gandia, no  vamos sobrados, y hace falta que los cuidemos y demos a conocer'' tal y como ha explicado el arqueólogo municipal, Joan Negre, director del MAGa.



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