Se arranca la pulsera y es detenido al ir a casa de su ex pareja en Tavernes

Se arranca la pulsera y es detenido al ir a casa de su ex pareja en Tavernes

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Tenía prohibido entrar o vivir en Cullera o Sueca y tras salir del hospital de Gandia, se arrancó la pulsera GPS y se dirigió a la playa de Tavernes de la Valldigna a casa de su ex pareja. La Guardia Civil lo interceptó a 1,8 kilómetros del domicilio de la víctima de malos tratos. Ocurrió en mayo y tras una primera sentencia, ahora la Audiencia de València lo ha condenado por quebrantamiento de condena.

Un ciudadano de Mali, con antecedentes penales y condenado por un delito de malos tratos a su pareja en 2016 y por conducir sin permiso, ha sido condenado a 6 meses de cárcel tras quitarse la pulsera de vigilancia y ser sorprendido por la Guardia Civil cuando se dirigía a la playa de Tavernes, lugar donde reside su ex pareja.

Tras una primera condena por malos tratos a su pareja, el Juzgado de Sueca prohibió a ese malí que se acercara a menos de 5 kilómetros de distancia de la mujer, de su domicilio, de su trabajo o de los lugares que frecuentara. Es más, el Juzgado le prohibió entrar o vivir en Cullera y en Sueca. A finales del año pasado se le colocó al maltratador una pulsera, dotada de GPS. El dispositivo electrónico lo llevó colocado hasta que, en mayo pasado ingresó en el hospital comarcal Francesc de Borja de Gandia.

Nada más darle el alta médica, el maltratador salió del centro sanitario gandiense sobre las dos y media de la tarde. Seis horas después, sobre las nueve de la noche, saltaba la alarma al separarse el dispositivo electrónico que llevaba. Era el pasado seis de mayo cuando, ante en temor a que pudiera dirigirse a por su ex pareja, se activó el protocolo y se dio cuenta a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Por ello, a las doce de la noche, tres horas después de arrancarse la pulsera, fue localizado por agentes de la Guardia Civil en la carretera de Tavernes a la playa, en dirección hacia el domicilio de la mujer.


En el momento de ser detenido por la Guardia Civil, el malí estaba a una distancia de 1,8 kilómetros de la vivienda de su ex pareja por lo que fue puesto a disposición judicial. El magistrado dictó orden de ingreso en prisión ese mismo 7 de mayo y tras una primera sentencia en Gandia, ahora la Audiencia Provincial de València lo ha condenado a seis meses de cárcel por un delito de quebrantamiento de condena y multa de dos meses con la cuota diaria de tres euros.


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