La agrede, la echa de casa y tiene que dormir en un cajero en Gandia

La agrede, la echa de casa y tiene que dormir en un cajero en Gandia

Por
17587

Su ex pareja la echó de casa y se vio obligada a dormir en un cajero de una entidad bancaria de Gandia. Acudió a por ella y la amenazó, regresando ésta a la vivienda ante el temor que cumpliera sus palabras. La agredió con un palo y cuando los policías locales acuden a la vivienda, en el distrito del Raval, el agresor también quiere emprenderla a ''barrazos'' con los agentes.

Foto: MP/Cope-Onda Naranja

Otro caso de violencia machista en pleno distrito del Raval de Gandia. Los vecinos alertaron al 112 de los gritos que, a la una de la tarde, provenían de una vivienda y que se oían desde la calle. Dos unidades motorizadas y un vehículo radiopatrulla de la Policía Local de Gandia acudieron al lugar con celeridad y, nada más descender de los móviles, escucharon desde la calle insultos y vejaciones al tiempo que un hombre le decía a una mujer que se marchara de su vivienda. Al mismo tiempo se oyó cómo una mujer gritaba socorro por lo que rápidamente los agentes subieron al domicilio encontrando la puerta abierta.

Al entrar los policías en la vivienda, la mujer que estaba siendo agredida corrió hacia los agentes pidiendo auxilio. Tras ponerse a salvo, relató que su ex pareja la había agredido con un palo en la espalda. Los agentes comprobaron que, a primera vista no presentaba lesiones aparentes pero que la mujer les explicaba que tenía un fuerte dolor en la zona lumbar así como cervical, presentando además un cuadro de ansiedad muy elevado y llorando.

Los policías separaron a víctima y agresor y la mujer les explicó que se trataba de su ex pareja y que había dejado de convivir hacía un par de noches. Que hasta el viernes estaba durmiendo en un cajero de una entidad bancaria de Gandia y que ese día, el viernes, su ex pareja acudió al cajero amenazándola para que regresara a casa, por lo que la mujer por miedo a ser agredida accedió, pasando la noche del viernes en la vivienda del Raval.
Cuando los agentes fueron a recabar la versión del agresor, éste se negó e insultó a los policías, echándolos también de su casa, y amenazándoles con sacarlos de la vivienda a barrazos.

Tras estas manifestaciones y como tenía al alcance una barra de hierro con la que había agredido a su expareja así como unas tijeras de grandes dimensiones, los policías se vieron obligados a reducir al detenido quien opuso una total resistencia.

El arrestado, un gandiense que el mismo día de los hechos cumplía 54 años, que no cesó en el coche policial de propinar patadas y golpes a la mampara y a las ventanas, fue puesto a disposición judicial.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR