Quejas de la depuradora de Gandia tomadas con humor hace 40 años

Quejas de la depuradora de Gandia tomadas con humor hace 40 años

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Serenata popular o melodía habanera que bajo el nombre de ''marellà'' se cantaba en los ''Marells'' de Gandia y que pone de manifiesto con humor y sátira, lo que sufrieron en la playa de Venècia hace ahora 40 años. El testimonio radiofónico recoge qué sucedía con los olores y las heces. Escucha aquí esta canción crítica de 1979.

Hace justo ahora 40 años, como atestigua esta grabación de 1979, ya existían los problemas de la depuradora en el Grau de Gandia y que los vecinos de la entonces denominada ''Colonia Veraniega de Venecia'' criticaban a modo de serenata popular, más bien de melodía habanera denominada ''marellaes''.


Se trata de una de las melodías o canciones más típicas y características de Els Marenys, que aquí en la Safor muchos pronuncian ''marells'' y que, como demuestra el texto y las voces, sufrieron hace ahora cuarenta años lo que fue ver flotando heces cuando tomaban el baño o los olores que emanaban de la zona lo impregnaban todo, desde la nariz hasta la garganta.


Una situación que, por difícil que resulte creer, vuelve a estar encima de la mesa este 2019. Y lo está porque el pasado día de San Juan, el 24 de junio, se grabó por buzos un vídeo de una supuesta grieta o fisura del emisario submarino que motivaría el vertido de aguas mucho antes de la costa gandiense, es decir, frente a las costas de Venècia y cuya fuga podría poner en peligro la calidad de sus aguas.


Así pues, a modo de sana crítica y humor, voces como las de Kayo, Maria Pilar, Angelo, Nassio, Jaume, Emilio, Paco, entre otros muchos, junto a guitarra y piano, le dieron en aquel 1979 una visión humorística de lo que sufrían a diario en sus casetas de verano cuando acudían a pasar los largos y cálidos veranos de la época.


La ''marellà'' la titularon ''Mi Bella Lola'' y aborda cuán ''perfumados'' estaban los vecinos de Venècia pues cuando ''más preciosa estaba la mar, se rompió la depuradora y nos llenasteis de mierda hasta la cabeza'' cantan a modo de sana crítica y gran dosis de humor para así sacarle los colores a los políticos de la época.

A coro o a capela cantan el estribillo de ''¡ay qué pudor, sentía yo cuando en la playa flotaban botifarrones'' y lo redondean destacando que de allí ''bebí agua y en aquel trago quise morir''.

Sin duda alguna, unos hechos narrados en 1979 y que ahora en 2019, siguen igual o parecidamente vigentes aunque ya no tanto con aquel sano humor.

Pincha aquí para escuchar la ''marellà'' de ''Mi Bella Lola''


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