Cuando un titular destroza la noticia

Cuando un titular destroza la noticia

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Artículo de Opinión

Sí. Así es y vaya por delante una disculpa. Es de humanos equivocarse. Y quien no se haya equivocado nunca en esta vida, pues, que no siga leyendo. Y sí, nos hemos equivocado en el titular. 

La noticia, surgía anoche sobre las 22 horas. El periodismo de sucesos tiene estas cosas, no descansa. Y a esas horas de la noche, desde Cope Gandia realizamos cuantas consultas pudimos dada la hora. Y les aseguro que fueron muchas. Y confirmábamos con fuentes de toda solvencia los hechos, cosa harto difícil cuando hay una investigación en marcha y no hay estamentos oficiales donde recurrir. De ahí la importancia de las fuentes y los contactos.


Y así lo hicimos y así lo transmitimos a la opinión pública, pues el texto de la noticia de anoche sí es correcta aunque no el titular. Ello corrobora que lo que se contó de la noticia no importaba sino que lo verdaderamente era el titular. Por eso, asumo y asumimos el error y pido y pedimos disculpas. Las fuentes a las 22.30 horas nos dijeron una cosa y cinco horas después, a las siete y media de hoy, cambiaba por completo.

No es la primera vez que ocurre en esta profesión. Lo podemos comprobar hoy mismo, si no los han eliminado, otros compañeros de medios de comunicación también publican lo mismo. Unos con un titular igual, idéntico o similar, y otros curándose las espaldas aunque dentro de la noticia digan lo mismo que dice Cope. Por eso en nuestra noticia el titular no era y no es el correcto.


Lo que anoche era que sí, a las cinco horas, esta madrugada era que no. Y no porque nos inventemos noticias sino porque así nos lo contaron las fuentes. No se trata de eludir responsabilidad culpando a las fuentes sino de saber cómo funciona esta profesión en su vertiente de Sucesos. No solo hemos publicado nosotros en el titular que el fallecido era Andreu. Varios medios también lo han hecho, por lo tanto, aún estando mal, confirma que las fuentes sí que fueron consultadas.

Otros compañeros se han visto en semejante situación en Gandia, València y España. Basta recordar el autoapuñalado por ver al diablo. Y sí, a ellos también les fallaron las fuentes. Como a algunos de nosotros ayer, no solo a Cope. Ese fallo del autoapuñalado del diablo se reprodujo por muchos medios de comunicación ese día, incluso en televisiones a nivel nacional. Es lo que tiene este oficio. Así que las ''perlas'' dedicadas a quien suscribe o a Cope Onda Naranja, si las aplican al resto de medios de comunicación, no les quedará ninguno por oír, escuchar, leer o ver. Todos cometemos errores y nos equivocamos. Incluso alguno que va de justiciero por las redes sociales, también se equivoca.


Algunos se preguntaban ¿cómo estaría la familia? Y compartimos ese dolor, el mismo que anoche y esta madrugada les ha tenido en un sin vivir a la familia de Andreu dadas las similitudes del caso. Nuevamente disculpas, y ojalá podamos contar un final feliz. Ahora todos se apresuran en decir quién es el fallecido, pero claro, ahí ya no valen confirmaciones porque no son un medio de comunicación.


Nada más nos han confirmado que no era el joven gandiense lo hemos dado a conocer. Y nos lo han confirmado a las 7.23 horas y no al cien por cien.


Que el supuesto fallecido pueda tener treinta y pocos años y Andreu 28; que ambos portaran indumentaria naranja; y que por el tiempo transcurrido, las temperaturas y el estado, el cadáver pueda haber dado lugar a esa confusión anoche en una primera valoración. Confusión y error que aceptamos en el titular de la noticia aunque dentro, en el cuerpo de la misma, esté bien explicado.

No es una excusa, pero sí una disculpa a los lectores y oyentes de Cope. Disculpa por un titular erróneo, de ahí la importancia de leer la noticia. Quien la leyó, perfecto. Verá que todos los medios anoche publicaban lo mismo. Nuestro fallo, nuestro error: el titular. El resto sigue siendo correcto.

No importa si otros medios lo han copiado, averiguado, o difundido. Hay quien nos sigue para criticarnos y está en su derecho. También nosotros para explicarnos y asumir errores. Por cierto, a ver cuándo alguien también se pregunta ¿qué nos sucede a quienes por ejercer nuestra profesión y contar verdades recibimos amenazas? Nosotros o nuestras familias. Sí, por publicar lo que algunos no quieren que se sepa o que niegan pese haber sido condenados. Y lo hacen bajo amenazas. Pero ya se sabe cómo es la especie humana.

Así que, claro que nos ponemos en lo que vive la familia en estos momentos y les mandamos todo nuestro apoyo.


Lamentamos el trastorno y las dudas surgidas a nuestros seguidores, y decirles que seguiremos informando como hasta ahora.


Mucha fuerza, ánimo  y esperanza para la familia de Andreu y consuelo para los familiares de quien apareció ayer muerto en Santa Anna. DEP

Gracias por leernos, seguirnos y aceptar nuestro error y las disculpas. 

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