Adiós a las históricas instalaciones del Real Club Náutico de Gandia

Adiós a las históricas instalaciones del Real Club Náutico de Gandia

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Sus paredes adornadas con las cortinas del escudo náutico y su gran escalinata de madera presidiendo la entrada pasan a la Historia de la Ciudad de Gandia.

Ayer fue un día para la Historia de Gandia. Comenzó el derribo de lo que fueran las instalaciones sociales del Real Club Náutico de Gandia, una entidad fundada en 1967 y por donde han pasado ilustres vecinos de Gandia y de otras localidades de España, dándole un prestigio enorme aunque ello se tradujera en una sensación, para muchos, de una entidad que ha vivido muchos años de espaldas a la sociedad.



En sus amarres y pantalanes han atracado embarcaciones de todo tipo, desde las más modestas hasta las más lujosas a lo largo de su historia. Fue a principios de los 90 cuando por surcó sus aguas el Giralda, el yate de Don Juan de Borbón quien atracó, en su último viaje por mar antes de fallecer, en el puerto gandiense alejado del ajetreo habitual del Náutico de Gandia. Y así, muchos más barcos de renombre que dieron al Real Club todo su esplendor en épocas pasadas.


Sus locales, presididos por la gran escalinata de madera, han sido testigos de actos sociales, culturales y deportivos. Desde campeonatos hasta cenas, banquetes, actos falleros e incluso ''demanaes''. Todo ello con unas vistas sensacionales y un bar social único, a pesar de los avatares que hace décadas sufrieron. Su decoración náutica lógicamente, con brújulas y ojos de buey, con el ruido de fondo del Canal 16 de Náutica o los partes meteorológicos cuando todavía no había internet, son cosas que quedan ya para la retina y la memoria de miles de graueros y otros tantos gandienses.



Desde ayer esas instalaciones están siendo derruidas ante ''un ilusionante proyecto'' según han señalado desde el RCNG, destacando además que ''aunque los trabajos de desalojo y preparación empezaron hace meses, el inicio del derribo del edificio social marca un hito importante en el proceso de transformación de nuestro Club, y como muestra de ello, las autoridades locales han acompañado a nuestro Presidente y miembros de la Junta Directiva en este día tan importante''.



Hace años que el Real Club Náutico de Gandia viró hacia la sociedad gandiense y de la comarca, tras años de espaldas a ella. Muchos han sido quienes han descubierto las bondades de un Náutico de Gandia que, antaño, más bien parecía un club social cerrado. Lógico, en parte, porque son sus socios quienes lo han mantenido pero, incomprensible para muchos el exclusivo disfrute de un espacio de dominio público. Ese giro social ha permitido en los últimos años que se aperturara al público en general y que fuera disfrutado en todo su esplendor convirtiéndose en lo que nunca debió de dejar de ser, unas instalaciones abiertas al público y un club para socios con sus lógicos beneficios. Y ahora, dan un paso más en esa apertura social y pública con un proyecto llamado a convertirse en referente náutico de las aguas mediterráneas.



Por ello, la directiva del Náutico de Gandia tiene claro que con este derribo hay un antes y un después, una época dorada y un futuro prometedor y esperanzador. De hecho han señalado que se trata de ''una mezcla de alegría y de pena por decir adiós al edificio que nos ha acompañado durante años. Pero con la ilusión de tener unas nuevas instalaciones, modernas, funcionales y abiertas a la ciudad, para seguir fomentando la práctica de los deportes náuticos que tanto nos apasionan''.


Las obras de derribo, que ejecuta la empresa gandiense Cadersa, van a continuar durante las próximas semanas y una vez concluyan el solar permanecerá vallado hasta que se reinicien las obras tras pasar el grueso del verano, es decir, en septiembre. A partir de ahí comenzará un proyecto valorado en cuatro millones de euros que dará paso a unas modernas instalaciones que albergaran galerías comerciales y atractivos turísticos sin olvidar las destinadas a la práctica de los deportes náuticos.


Ayer, la directiva que preside Daniel Vidal junto con el presidente de la Junta de Distrito de El Grau-Platja, Miguel Ángel Picornell, estuvieron presentes en esas primeras obras de derribo del histórico edificio del Náutico de Gandia.


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