Gandia clausura, de nuevo, un local que servía de pensión encubierta

Gandia clausura, de nuevo, un local que servía de pensión encubierta

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Los vecinos hace meses que denunciaron la situación. El bajo de la República Argentina fue clausurado y tras la pandemia, de nuevo fue abierto para albergar en su interior, según los vecinos, a personas que acuden a sacarse el carné de conducir, inmigrantes o temporeros.

Llevan luchando desde hace años. Ya en febrero de 2019 los vecinos de los inmuebles 98 y 100 de la avenida de la República Argentina de Gandia denunciaron los hechos que ocurrían debajo del edificio, en un local comercial reconvertido en una supuesta pensión encubierta. El trajín de personas, comida, botellas de butano y demás alertó y preocupó a los vecinos quienes denunciaron, tal y como ha explicado a Cope Gandia, el ex presidente de la junta de distrito de la zona, Andrés Puig, quien también ha venido denunciando actualmente los hechos.

Los vecinos lograron que el Ayuntamiento de Gandia decretara a través del departamento de Actividades el cierre del local y así lo hizo la Policía Local en noviembre pasado tras haber obtenido la correspondiente autorización judicial necesaria para entrar y realizar una inspección que permitió elaborar el informe policial y donde se confirmaban las sospechas vecinales.

Aún así, los responsables del local hicieron caso omiso y volvieron a abrir el bajo a modo de supuesta pensión encubierta. Lo tuvieron en funcionamiento, según los vecinos, hasta que llegó el Decreto de Alarma por la pandemia y dejó de funcionar. Nada más levantarse el Estado de Alarma, volvió de nuevo a funcionar el local pese a la clausura, y entonces los vecinos al detectar que se había retomado la actividad lo comunicaron de nuevo al Ayuntamiento de Gandia. Eso  sí, agradecen la rapidez de la Policía Local de Gandia en acudir y verificar que estaba funcionando pese haber sido clausurada hace meses dicha supuesta pensión encubierta.



El anterior presidente del distrito, Nahuel González, ya tuvo que lidiar con el problema y entre las alegaciones que presentaron los propietarios del local estaba que se iba a constituir allí una onegé, pero lo cierto es que las personas inmigrantes que allí se hacinaban, más de una veintena, no vivían en condiciones mínimas de salubridad o habitabilidad, tal y como explicó en febrero de 2019.

Fuentes policiales consultadas por Cope Gandia confirmaban que el pasado jueves se acudieron los agentes y tras verificar de nuevo la situación procedieron a la clausura del local tal y como ordenaba el decreto de Actividades.

El presidente de la Junta de Distrito de la Plaça El.líptica-República Argentina, Salvador Gregori, ha confirmado que la Policía Local permanecerá atenta para detectar lo antes posible un nuevo incumplimiento del cierre dado que el local comercial no puede ejercer como si fuera una pensión.





Elisa, vecina afectada, recordaba que en el bajo se han llegado a concentrar 25 personas en un bajo dividido en pequeños habitáculos. Los separa una tabla de madera donde en un pequeño cubículo se ubica un colchón. La separación entre las supuestas habitaciones se hace con una cortina y una sala común hace las veces de comedor con una gran mesa. Allí hay cocina, fogones, armario y nevera, además de un acceso a un entresuelo, mediante una estrecha escalera, por donde se llega a más compartimentos, en los que duermen otras personas.

Todo ello, además, agraviado por la situación actual tras el primer brote de coronavirus y donde las medidas higiénicas que sí cumplen los hostales o pensiones nada tiene que ver con lo que ocurría en este bajo según han denunciado los propios vecinos.


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