Poco se habla de las guarderías, por David Roldán

Poco se habla de las guarderías, por David Roldán

Por
508

Artículo de opinión de David Roldán

 Recientemente he tenido la oportunidad de observar de primera mano el trabajo tan importante que se realiza en una escuela infantil, sobretodo en los tiempos que corren en lo que todo tiene que estar tan excepcionalmente controlado.
   Durante todo este tiempo no hemos dejado de escuchar los malabares casi imposibles que tienen que estar haciéndose en distintos lugares de trabajo así como en hospitales, colegios, institutos, universidades y residencias para poder mantener todas las medidas de seguridad y a la par seguir ofreciendo los mismos servicios. Sin embargo muy pocas veces he escuchado una sola mención a las escuelas infantiles. Por razones obvias, los niños y niñas tan peques no pueden asistir a una escoleta de forma telemática ni los educadores y educadoras pueden teletrabajar, ¿entonces cómo lo hacen? Pues con mucha organización.
   Se tiene que tomar la temperatura a cada niño y niña que entra por la puerta, se forman grupos ?burbuja? para que siempre estén los mismos con los mismos, se divide el patio en varias zonas para evitar que se junten unas clases con otras y en definitiva hay que tener un nivel de organización dentro del recinto bastante considerable para reducir todo lo posible el riesgo de contagio, sobretodo teniendo en cuenta que estás trabajando con niños muy pequeños y que a la que giras la cabeza medio segundo ya se están sacando los mocos unos a otros. Todo eso llevado a cabo por unas personas con una tremenda pasión por lo que hacen y que no se habían enfrentado antes a una situación similar.
   Sin embargo todo este esfuerzo y dedicación en mantener una escuela infantil segura y funcional no sirve de nada si después llevamos a nuestros renacuajos al parque y dejamos que se junten con todo el resto de renacuajos del lugar apelotonándose en el tobogán como si la cosa no fuera con ellos. Es cierto que son pequeños y es cierto que deben jugar y pasarlo bien, pero es responsabilidad nuestra que lo hagan de forma segura. Estaría bastante feo que todo ese trabajo se viera reducido a la nada o incluso que se llegase a ver menospreciado, porque si hay algún contagio seguro que más de uno le tirará las culpas a la escoleta.
   Y ahora para acabar voy a dirigirme directamente a todas las personas que trabajan en las escuelas infantiles, desde el personal de cocina hasta la última de las educadoras, pasando por conserjes y por supuesto gente de prácticas. Gracias por el gran esfuerzo que estáis haciendo, hay que tener mucha pasión y tiene que gustarte mucho lo que haces para poder estar ahí recibiendo a cada niño con una sonrisa cada día con lo difícil que están las cosas para todo el mundo ahora mismo. Los niños y niñas son el futuro, pero gracias a vosotros seguro que pasan un buen presente.


Niños, niños, futuro, futuro-Los Simpson-    


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR