Obituario: Toni Rodríguez, alcalde y maestro de su dulce Grau

Obituario: Toni Rodríguez, alcalde y maestro de su dulce Grau

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Gandia decreta dos días de luto por el fallecimiento de Antonio Rodríguez Aparisi.

Pocas veces o nunca se ha oído la palabra ''alcalde'' como él la sentía, alcalde de su Grau, el de Gandia pero su Grau. El Grau de todos aquellos que, como Toni, lo amaran porque si hace años la broma de que ''el Grau is not Gandia'' hoy recobra la importancia de aquel Grau que, sin una persona como Toni El Pastisser, ya no es el mismo Grau. Ni lo será. Pero Toni no consentiría que por ello su amado pueblo perdiera un ápice de su identidad. Ese era Antonio Rodríguez Aparisi. Para unos, actual concejal del Partido Popular (PP), para otros un gran ''alcalde del Grau'' y una mejor persona. El problema viene cuando esos unos y otros son tantos y tan diferentes que denotan que Toni estaba hecho de otra pasta o si por sus habilidades con el dulce sabía cómo atender cualquier duda, pregunta o queja y hacerla efectiva. Efectiva estuviera en el gobierno, en la oposición o en la asociación de Vecinos.


En mi recuerdo estará siempre cuando en los 90 impulsó aquella escuela de hostelería en el CDT l'Alqueria del Duc y salía ''tot desvanit'' a preguntar sobre el postre. Él y solo él, era un ''mestre sucrer'' y por eso su pasión por la cocina, las recetas y la pastelería le llevaron a ostentar ese título que nosotros nos enorgullecíamos y él simplemente ''és la meua faena''.

Pasear por el Grau y no encontrártelo era casi imposible. Te paraba o lo parabas y te atendía con la misma ilusión de aquel que quiere mejorar cada día su ciudad. En este caso ''su'' Grau para que fuera el Grau de todos. Daba igual el año que fuera o quien gobernara. Él impulsó la forma de que las quejas de los vecinos se oyeran en el Ayuntamiento, en el de Gandia. Apostó por descentralizar y hacer ver que para los graueros acudir a Gandia para hacer un trámite municipal era un problema. Y poco a poco consiguió descentralizar la administración de una capital para llevarla a otra, a la capital del puerto, a su Grau.

Lo conocí sobre el escenario como muchos de los Sotavent y se lo repetía alguna vez cuando le recordaba aquella obra de teatro de ''Els claus d'argent''. Ahí descubrí a un apasionado de la cultura valenciana; del teatro sin avergonzarse del sainete valenciano y las expresiones populares; del profesional de la pastelería desde cuyo establecimiento salían los mejores dulces con recetas de antaño; del fallero que sin esperar nada a cambio lo daba todo; del cofrade que visualizaba el Devallament y se enorgullecía de su semana santa marinera así como de las fiestas patronales a la Blanqueta. O su gran impulso cada diciembre para que la fiesta de Sant Nicolau arrancara y se consolidara en el Grau. Lo consiguió. Pero él y todos aquellos a los que involucró desde los inicios el siglo pasado.

Y como buen valencianista defendía sus ideales allá donde fuera, sin complejos y con banderas; con actos para recordar quiénes somos y de dónde venimos. Otros, con la boca más pequeña le seguían. Toni no. Toni era bondad, implicación, sentimiento y amistad. Leal para todos y sin pelos en la lengua.

Quiso y así lo hizo, recordar a sus vecinos que el Rei Jaume I pasó por el Grau. Y allí lo tenías cada víspera del 9 d'octubre rememorando esa hazaña ''conqueridora'' como ya hiciera con esa pasión fallera que ponía en las emisiones como si Toni fuera descendiente de Avencedrell, su alcaide preferido de Bairén.

Toni tenía ese don innato, esa gracia grauera de poder reñirte y echarte la bronca sin que te dieras cuenta de cómo lo hacía. Su carácter afable le permitía en política poder llevarse bien con todos siempre que respetaras al Grau. Y así fue. Desde anoche lo hemos podido comprobar. Toni Rodríguez no tenía enemigos políticos, ni rivales ni adversarios. Tenía enfrente a gente que no pensaba igual que él pero que por ello no dejaban de remar juntos. Y así se demuestra cuando otros partidos políticos transmiten sus condolencias por su fallecimiento. No. No es un simple queda bien. Gandia y el Grau han perdido a un apasionado de sus vecinos.


Al igual que muchos aprendimos a saber por el callejero del Grau quién era Daoiz y Velarde, Trevijano o Melis, y algunos ya empiezan a saber quién era El Rullo, no estaría mal que, para futuras generaciones supieran quién era Toni Rodríguez.


Hoy las banderas del Ayuntamiento de Gandia ondean a media asta y el Gobierno de Gandia ha decretado dos días de luto oficial. Sin duda alguna, no ha fallecido un concejal de la Corporación Municipal en activo sino un activo vecino que paseó el orgullo y el nombre del Grau allá por donde pasaba. Y anoche su humor y su voz, para sorpresa de muchos, se apagaban y con él la pasión dulce que por el Grau tenía. Dejó impactados a muchos, pues siempre decía que ''anem fent'' a pesar de las zancadillas que la vida le había puesto, pero eso no le restó ni un ápice para volcarse en el prójimo.

Desde Cope Gandia nos sumamos a tan gran pérdida y transmitimos las condolencias a la familia y amigos. Toni estará en el Tanatorio Mondúver y la misa funeral tendrá lugar esta tarde a las 17 horas, como no podía ser de otra manera, en su amada y venerada iglesia del Obispo San Nicolás de Bari, en el Grau de Gandia.

Descanse En Paz, Antonio Rodríguez Aparisi para muchos de nosotros y para siempre Toni El Pastisser. Alcalde y mestre sucrer del Grau.






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