Un bancal de Palmera convertido en botellódromo cada fin de semana

Un bancal de Palmera convertido en botellódromo cada fin de semana

Por
2090

Una ''fósfora'' ha denunciado al OpiCope (661279085) como vecina de Rafelcofer y propietaria de un huerto en Palmera el calvario y los daños que están sufriendo cada fin de semana al ver convertida su parcela agrícola en lugar de concentración de jóvenes para beber y realizar actos vandálicos.

La propietaria señala que llevan más de un mes soportando esta situación que se da ''todos los fines de semana. Hacen botellón en mi huerto, en el camino y en el aparcamiento. Me he puesto en contacto con la Policía Local de Palmera, he intentado hablar con el alcalde cosa que me ha sido imposible, y no hay manera de que lo solucionen''.

Esta ''fósfora'' explica a Cope Gandia que ''la Policía Local de Palmera avisa a la Guardia Civil y van y denuncian a los jóvenes. La primera semana eran pocos, la segunda seis coches y muchos más; haciendo daños, arrancando naranjos plantados de hace dos años; tirando al suelo naranjas pequeñas; rompiendo las gomas del riego por goteo...'' y lo que más le indigna a esta propietaria del huerto es que no se les imputa a los jóvenes los daños que causan, únicamente les sancionan por el botellón.




El pasado fin de semana ya la cosa se desmadró con la asistencia de 250 personas que fueron convocadas a través de las redes sociales para asistir al macro-botellón, y ello motivó que tuvieran que acudir, señala la afectada, agentes de la Guardia Civil y las Policías Locales de Piles, Miramar, Palmera y Bellreguard.

Y es que, según ha podido comprobar Cope Gandia, la ubicación de la parcela de esta ''fósfora'' es idónea para la rápida huída de los jóvenes nada más detectan la presencia policial. El huerto está en término municipal de Palmera, muy próximo al polígono industrial de Miramar.

No conformes con causar daños a las instalaciones y a la fruta todavía verde, deben de aguantar orines, excrementos, basura, mascarillas y los restos del botellón como envases, plásticos y botellas por todo el huerto.

Los dueños del huerto han denunciado que ni tan siquiera con las intervenciones policiales se ha podido acabar con el problema de las concentraciones de jóvenes en este improvisado botellódromo y lamentan que la Guardia Civil o la Policía Local no hayan conseguido pararlo.


Lo triste es que los jóvenes han sabido elegir muy bien su punto de borrachera dado que, por la posición detectan con tiempo cuándo llegan las patrullas de la Guardia Civil o de la Policía Local.

Fuentes consultadas han señalado que lo único que han podido constatar han sido denuncias a los dueños de vehículos estacionados allí dado que no les ha dado tiempo a huir, cosa que sí hacen el resto campo a través por los huertos colindantes.

Desde que se dictara el toque de queda en la Comunitat Valenciana y éste afectara de forma diferente a las localidades de la Safor, han sido todo problemas los fines de semana sobre todo por parte de jóvenes que se desplazan de una localidad a otra para evitar la restricción nocturna.

El primer caso del verano se destapó en la playa de Daimús donde acudían jóvenes desplazados desde Gandia para hacer botellones y seguir la fiesta, lo que se tuvo que aumentar la presencia de la Guardia Civil.

Ahora, desde hace semanas acuden a este bancal de Palmera donde muchos d ellos participantes en este botellódromo se sienten impunes por la escasa presencia policial y la facilidad para huir. Mientras, los dueños del huerto sufren cada fin de semana lo anteriormente descrito.






TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR