La justicia da la razón a la ex mujer del profesor de música de Gandia

La justicia da la razón a la ex mujer del profesor de música de Gandia

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Fue detenido porque su mujer le acusó de agresión sexual y tenencia de pornografía infantil. No se pudo probar y el caso quedó sobreseído. El profesor de música denunció a su ex mujer por denuncia falsa y no se ha podido probar que la mujer mintiera. Todo ello, según la ex mujer, aderezado con un búnker en casa, un misterioso CD, y la entrega voluntaria de ordenadores que nola incautación. Ahora, tras dos años de lucha y de reiteradas negativas va a tener acceso a la copia de los 362.807 archivos hallados para fundamentar su acusación. Así lo acordaba el pasado mes de julio el Juzgado.

Fue un caso rocambolesco en su día y lo sigue siendo. Un profesor de música de Gandia fue detenido en 2018 porque su ex mujer le imputó un delito de agresión sexual en la persona de su hija de dos años. Hay que decir que para formular la denuncia de agresión sexual, la madre actuó siempre siguiendo las indicaciones de la trabajadora social y de la propia Policía Nacional, quienes, aparte de escuchar el relato de la denunciante, visualizaron un vídeo en el que se observaba al padre bañando a su hija cuando ésta era una bebé e introduciendo su dedo en la vagina de la pequeña. El profesor reconoció en sede judicial que era ahí donde tenía su dedo. Tras esta denuncia, fue arrestado y medio año después, el caso quedó sobreseído provisionalmente por falta de pruebas suficientes. La madre de la niña recurrió a la Audiencia de València y volvió a sobreseerse provisionalmente el caso.

Posteriormente, el profesor denunció a su ex mujer por un delito de denuncia falsa de agresión sexual y hace unos meses el juzgado sobreseyó la acusación del padre a la madre. No estando conforme con ello, el profesor de música apeló y la Audiencia de València, recientemente, ha desestimado su recurso y ha confirmado el sobreseimiento. Así pues, el profesor no ha podido demostrar que la denuncia de su ex-mujer fuera falsa.


La madre también denunció al profesor de música por tenencia y distribución de pornografía infantil, la cual también fue sobreseída, señalando el juez que el sobreseimiento ''es de carácter provisional'' y añadiendo que ''no descarta la posibilidad de que realmente dicho delito se haya cometido'' concluyendo que ''al no existir pruebas suficientes'' no se puede continuar el juicio contra el investigado.

La Audiencia confirmó este sobreseimiento por las mismas razones. Como en el caso anterior, el profesor denunció a su ex mujer por un delito de denuncia falsa de pornografía infantil y recientemente también el juzgado ha sobreseído la acusación del padre a la madre. No estando conforme con ello, el profesor de música también apeló y la Audiencia de València ha desestimado su recurso y ha confirmado el sobreseimiento. Así pues, el profesor no ha podido demostrar tampoco en este caso que la denuncia de su ex-mujer fuera falsa.

Todo arranca en un búnker que el profesor de música tenía en su casa donde vivía con su mujer y su hija. Allí, según se explica en la denuncia, el acusado tenía todo su material informático y donde nadie podía entrar, pues tenía conectada una alarma solo en esa habitación, que le avisaba si alguien cruzaba el umbral de dicha habitación cerrada a cal y canto.

La ex mujer denunció que sorprendió a su pareja mientras chateaba con una niña y que él quitó de forma inmediata cuando la mujer le preguntó "si era una alumna'' así como también le sorprendió con la imagen en su móvil de una menor de unos 9 o 10 años ''abierta en braguitas''. Reconoce que debió formular la denuncia contra su pareja y padre de su hija nada más detectar estos hechos, que fueron fuente de discusión en la pareja muchísimas veces, pero él siempre acababa suplicando su perdón y ella caía una y otra vez en su manipulación y en sus mentiras, siempre según la denunciante.

El misterioso caso del CD con los archivos
Ante la certeza de que iba a ser denunciado, el profesor vació su despacho -el búnker al que nadie podía acceder- y salió del domicilio familiar. Aquí comienza lo más misterioso del caso, tal y como denuncia la ex mujer, pues el profesor detenido acompañó a los agentes de la Policía Nacional a casa de sus padres y entregó voluntariamente determinado material informático y de telefonía móvil que allí tenía y que fue el que finalmente se le intervino. Solo el material que él quiso entregar, ya que no se practicó ningún registro ni en ese ni en otro lugar, tal como señaló siempre la denunciante. De hecho, el profesor tiene varios domicilios, entre ellos -según se señala en el escrito- uno de esos domicilios lo compartía con una autoridad local.

Y es aquí donde sospecha la parte acusatoria, pues la Policía Científica de Informática-Forense de València indicó que se habían borrado archivos, no se detallan cuáles, y que debido a la ''gran cantidad de archivos que pudieran ser de interés para el objeto del informe'' se procedió a la aplicación de filtros. Aún así se localizaron 362.807 archivos de interés, justo los mismos que la Policía Nacional de Gandia dijo haber visualizado en su informe y donde señaló que no encontró nada reseñable para la investigación.

La parte de la denunciante sostiene que el hecho de que la Policía no encontrara nada no significa que otros profesionales informáticos no puedan encontrarlo o incluso si se busca en otro lugar. Se sorprende dicha parte que los ordenadores facilitados -que no incautados- por el acusado estuvieran en el suelo de un despacho de la Comisaría de Policía al alcance de cualquiera o que pudiera sufrir una destrucción, cuando deberían estar precintados y a disposición judicial.

Por último -denuncia la defensa de la ex mujer- debería explicarse los motivos por los cuales un domingo, estando los ordenadores en la Comisaría de Policía de Gandia, desde la cuenta de usuario y con contraseña del acusado, se accedió al sistema operativo de los ordenadores intervenidos al investigado, cuando es un material que debía de estar precintado.

Y se preguntan también porqué la Policía no investigó si el material intervenido al profesor era todo el que poseía o si por el contrario, tiene o tuvo todo o parte de su material en la nube o en otro soporte, tal como evidenció el propio investigado al haber podido presentar fotos y capturas de pantalla al Juzgado mientras el material intervenido estaba, en teoría, precintado para su investigación.

De todo este mar repleto de acusaciones y de miles de archivos y fotos, la denuncia por pornografía infantil ha sido sobreseída y el juzgado señala que ''no descarta la posibilidad de que realmente dicho delito se haya cometido'' por lo que, tras haber pedido copia de los archivos localizados y habérsele denegado, por fin este pasado mes de julio el juzgado ha concedido a la ex mujer que pueda acceder a la copia de los 362.807 archivos para fundamentar su acusación.


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