Usuarios tirados en el andén de Gandia ante la pasividad del Gobierno

Usuarios  tirados en el andén de Gandia ante la pasividad del Gobierno

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Y así, todo el día y ya van varios trenes y varios días, lo que empieza a ser inaguantable. Eso sí, no hemos visto todavía a un político dar la cara por la televisión o la radio. Como si no existiera el problema. Sin preguntas. Gracias.

La huelga de maquinistas de Renfe-Adif está cabreando y muy mucho a los usuarios. Además de saberse que la empresa no garantiza por ley los servicios mínimos y que Renfe ha tenido que expedientar a 31 maquinistas de València y Barcelona al tiempo que desmentir su versión de que les comunicaron mal los servicios mínimos, es decir, pura y clara cara dura, de nuevo ir en tren hoy desde Gandia a València Nord es un caos.

Da igual si eres estudiante, trabajador o vas a un centro sanitario. Da igual si se incumplen todas las medidas de capacidad de un vagón de tren. Da igual que los trenes suspendidos se comuniquen vía Twiter porque las personas mayores o quienes no lo tienen no merecen el respeto de nadie aunque de sus impuestos del IRPF se les pague a los maquinistas y a los políticos. Todo eso da exactamente igual. Lo importante es dejar tirados en los andenes a miles de personas, entre ellos vecinos de la Safor, que necesitan de ese transporte y tal vez, con tantos retrasos y suspensiones, se jueguen el puesto de trabajo.

No se trata de entrar en si cobran 22.000 o 55.000 euros los maquinistas. Se trata de cumplir con la ley, con los servicios mínimos, y comunicar a los usuarios -qué tal una semana antes- qué trenes disponen para poder organizarse sus viajes. Viajes que ellos sí que pagan.

Lo que demandan los maquinistas de Renfe que son quienes hacen la huelga debe ser y será lícito. Y es respetable. Pero también sería lícito encadenarse ellos mismos ante el Ministerio de Movilidad del Reino de España y reclamar sus pretensiones. O iniciar una huelga de hambre delante del Palacio Presidencial de La Moncloa. Pero como siempre, es más fácil e impactante dañar los intereses de los ciudadanos. Esos que necesitan del tren para trabajar, es decir, para comer; para ir a estudiar, osease formarse; o para acudir al médico, con lo bien que van las citas como para perderlas.

Al final lo que se crea con este caos es una desconfianza y un desapego a la reivindicación de los maquinistas. Ya pasó con los controladores aéreos. Pero se ve que el Gobierno de turno no quiere o no le interesa meter mano en este desaguisado por si descubre la verdad. Y la verdad es que no hay servicios mínimos por mucho que la ley los contemple y los políticos lo permitan.

Sin ir más lejos, el último tren que ha salido de Gandia en la línea C-1 lo ha hecho a las 6.45 horas, es decir, va a estar en teoría dos horas sin un tren en hora punta, y lógicamente con parada en todas las estaciones.


Por cierto, un ''fósforo'' nos comunica y adjunta el enlace que a las 7.23 horas de hoy han anunciado por Twiter que el tren de las 8.25 no circula.

Y así, todo el día y ya van varios trenes y varios días, lo que empieza a ser inaguantable. Eso sí, no hemos visto todavía a un político dar la cara por la televisión o la radio. Como si no existiera el problema. Sin preguntas. Gracias.




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