El Análisis: Algo está pasando en Compromís

El Análisis: Algo está pasando en Compromís

Por


Ayer se hacía pública la dimisión del concejal gandiense Ferran Martínez Mendoza. Hace tiempo que se sabía, pero se materializó ayer y será realidad en el pleno de la próxima semana. Hace unos días la pieza del tablero se movía en Tavernes. Meses hace que algunos saben que, en la Safor, una nueva corriente política se mueve por debajo de las aguas que, algún día, fueron nacionalistas. Unos apuestan por seguir aferrados a un cargo que les ha costado años y dinero alcanzar y desde donde mueven los hilos de la política local. Otros, por el contrario, también repletos de años de militancia y con menos ansia dineraria, tienen claro que el PSOE se los ha comido por un buen pacto y una estabilidad en la gobernabilidad.


Uno no es experto en política aunque domine los sucesos y el medio. Y uno de los sucesos políticos que más llama la atención a algunos es lo que está sucediendo con esa corriente alternativa que, en la Safor, va ganando terreno por debajo. Uno ya no sabe cuántas patas tiene el nacionalismo, si todavía lo hay en el Bloc, Compromís, Més o como diáblos se llamen todas esas corrientes que convergen en temas que costaron mucho alcanzar y que muchos pronto han olvidado. De aquella Unitat del Poble Valencià (UPV) al Bloc Nacionalista Valencià (BNV), de Candela y Molinero a Pepa Chesa. Eran otros tiempos, claro.


Atrás quedan las reinvindicaciones nacionalistas e incluso independentistas en busca de un autogobierno valenciano. No. Eso no, que podemos perder votos. Atrás queda el orgullo de sacudir el ''penó de la Conquesta'' y lanzar proclamas bajo las cuatro barras y cada ''darrer diumenge d'octubre'' para dar paso a reuniones de amigos y eso es lo que, según algunos, está pasando.

Esta casa, Cope Gandia, ya lo vivió en la anterior legislatura, cuando desvelábamos el caso de Laura Morant así como los movimientos de quienes desde València -estos sí con dinero y años- tal cual la burguesía valenciana pero izquierdista, metían en calzador en listas a quien ordenaban. Son las consecuencias que tuvo, tiene y tendrá contar los entresijos de los partidos políticos. Y ayer no fue más que una muestra de una organizada maniobra que se mueve lentamente.

Hoy parece que se avergüencen de lo mucho que les costó a algunos -no a todos- llegar hasta aquí. El nacionalismo valenciano no se hizo de concesiones. No se hizo de caminar junto al compañero que te fagocita y tu te dejas querer. Ya les digo que no soy experto en política, pero los ''tempos'' los domino pues recuerdo a Paco Candela y Cipri Molinero ''echándole el fumito'' en el pleno a los socialistas cuando sí se jugaban mucho. Y hoy, no solo fuman juntos sino que para algunos, los nacionalistas se han quemado.


Algo se mueve en Tavernes, en Xeraco y en Gandia. Y lo saben. Lo hemos visto con el histórico militante Miquel Bononat, todo un califa del nacionalismo vallero en la época dura. Hoy apartado, ninguneado, y burlado hasta que ha dicho basta en público. Y lo ha dicho como es él. Sin titubeos y clarito. El Bloc ya no le representa porque ha perdido peso en favor de Compromis.

Y no es el único que ve esto. El alcalde de Bellreguard, Àlex Ruiz, se le ocurrió hablar y abrir del debate sobre los paseos marítimos en el litoral de la Safor. Y quisieron hacerle callar, pero ''roís'' es mucho alcalde. Y así poco a poco y por todos los rincones de la comarca empiezan a alzarse, aunque, paradójicamente por debajo voces críticas de hacia dónde deriva este pseudo-nacionalismo valencianista, independentista y de izquierdas.

Ayer -y hacía meses que lo sabíamos- después del movimiento de Bononat llegaba el tiempo de mover ficha en Gandia. Y lo hizo Ferran Martínez, que es independiente pero al fin y a la postre concejal por Compromís-Més Gandia Unida. Eso sí, se marcha con un excelente trabajo hecho y con una educación exquisita a la hora de no entrar a valorar y contar lo que sucede. Incluso agradeció el trato que los medios de comunicación le han dado. Cosa extraña en un político, porque siempre estamos acostumbrados que que ''nos den palos'' tanto si pone como si no pones.

No tardará mucho en verse un capítulo más de esta deriva en la que está inmersa un partido que, para algunos ya no es el que era. No sabemos si buena o mala pero deriva, demomento, la hay. Como dicen aquí en la Safor ''poc viurà, el qui no ho vorà''.

El agradecimiento, Ferran, es mutuo. Bon vent i barca nova.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR