De concurso y promoción

De concurso y promoción

Por Carmen Berzosa
25/7/2019

Cuando llega el mes de junio y hay que hablar de la Fideuà de Gandia, a veces parece que estamos repitiendo lo mismo. Toca hablar de turismo, de calidad, de promoción y similar, pero la verdad es que sin darnos cuenta vamos sumando años, experiencia y también, gracias a cómo se van desarrollando los acontecimientos, prestigio y un poquito, el objetivo con el que hace casi medio siglo, unos visionarios decidieron convertir un plato que se consumía en la barriada marinera de Gandia, en nuestra insignia turística.

Ha sido al hacerle la entrevista a Avelino Alfaro, presidente de la Asociación Cultural y Gastronómica Fideuà de Gandia cuando me he dado cuenta que parte de aquellos objetivos que se marcaron los pioneros están conseguidos.

Dice el presidente que hace 50 años, cuando tu nombrabas la fideuà fuera de Gandia, nadie o casi nadie sabía lo que era. Podía ser una marca comercial, un vestido, un perfume, un coche o  cualquier otra cosa y ahora, casi medio siglo después, vayas donde vayas, dices fideuà y todo el mundo sabe que hablas de una comida.


Hemos avanzado un poquito, puede que bastante, pero todavía nos queda por delante mucho por andar. Ahora debemos seguir trabajando para conseguir otros objetivos, como el de conseguir que, con una receta más o menos fiel, cada vez que alguien nombre la fideuà, le llegue al subconsciente el apellido ?de Gandia?, que sepa que no es un plato marinero sin más, sino un plato marinero que en Gandia, ciudad que aunque a veces se nos ha olvidado, vive mirando al mar, se elabora con mimo, calidad y es una muestra de lo que somos.

No, no creo que el concurso esté en su mejor momento, creo que necesita de mayor apoyo por parte de las administraciones, más apoyo por parte de la sociedad, más preocupada en la mayoría de los casos en saber si estaban invitados o no al concurso que en ver qué significaba el mismo y sobre todo más apoyo de un sector, el de la hostelería, que lucha y se esfuerza a diario por conseguir la excelencia que les permita destacar sobre otros destinos, sin darse cuenta que en la Fideuà pueden y deben tener la clave.

Conseguir que cualquier turista que se plantee acercarse al levante español no tenga más remedio que venir a Gandia para comer una auténtica Fideuà que cumpla con todos los estándares de calidad y que además este año es también apta para celiacos. Saludable porque tiene una receta equilibrada y sobre todo sabrosa porque reúne las mayores virtudes de la cocina mediterránea y marinera.

Hace falta gente que se involucre, que trabaje, sabiendo que no lo hace para sí mismo, sino por un bien común que en muchas ocasiones perdemos de vista, pero que es necesario si queremos salir de ese pozo negro de la estacionalidad turística y el engaño de las cifras de ocupación que no demuestran que nuestra temporada es cada vez más corta y nuestro turismo cada vez menos rentable.

No tenemos el concurso perfecto, ni mucho menos, fíjense si es imperfecto, que este año no han tenido otra ocurrencia que darme el premio a la mejor persona colaboradora. Premio que agradezco en profundidad y que me llena de orgullo porque siempre he pensado que la Fideuà ha de ser nuestra estrella en cualquier lugar. Será porque he heredado de mi padre, primer presidente del concurso y uno de sus inventores, el amor por nuestro plato y sobre todo el valor de un buen producto para poder vender el mejor destino. Agradezco profundamente el premio, aunque sigo pensando que es inmerecido, sobre todo porque estoy segura que hay un montón de personas que trabajan desde sus ámbitos, mayores o menores de influencia por conseguir que la Fideuà y su concurso sean cada vez mayores y consigan todos los objetivos que se marcaron cuando empezó.

Espero que todos aquellos que lo merecen más que yo sepan perdonarlo y les aseguro que seguiré defendiendo, desde donde pueda en cada momento este certamen. No por el premio, ni por ser parte de mi familia, sino porque, ahora que está cada vez más de moda la gastronomía, la saludable y sobre todo la que utiliza el mejor producto para promocionar un destino, creo que debemos conseguir alcanzar a nuestro público, que está ahí fuera esperándonos y que merece conocer lo que somos, lo que tenemos y lo rica que está una Fideuà de Gandia, sobre todo si la puedes degustar en una terracita de Gandia en cualquier momento del año.


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