De la Navidad

De la Navidad

Por Carmen Berzosa
13/12/2019


Estamos vísperas de la Navidad, una fecha muy importante para una gran parte de la población, unos lo es por cuestiones religiosas, aunque me parece que cada vez los menos, pero para otros es una época muy especial por tradición y también por negocio.
Pocos son los que reconocen a la primera que la Navidad es una de las bases de la religión católica, de la que nos confesamos creyentes y seguidores todavía una gran mayoría. La Divina Concepción y el alumbramiento de Jesús son uno de los pilares del Cristianismo que nos lleva a celebrar estos días el adviento, la preparación de la venida del Salvador y por ello se celebra, litúrgicamente también, con mucha alegría.
Claro, que lo que en un principio era una fiesta exclusivamente religiosa, se ha transformado en una fiesta popular y sobre todo comercial.
Parece que la Navidad hay que celebrarla con grandes comidas y cenas, fastos, luces y adornos y sobre todo, con el reencuentro de aquellas personas a las que apenas vemos a lo largo del año, ya sean familiares o amigos.
Por eso, adornamos las casas, las calles, los comercios y nos lanzamos a las compras, con todo lo que ello supone. Sí, es potenciar el consumismo, pero también es promover el comercio, y yo soy partidaria de hacerlo especialmente con el pequeño comercio. Esas tiendecitas de barrio que hacen un auténtico esfuerzo por conseguir realizar ofertas que puedan competir con las grandes superficies y el comercio electrónico. La que te recibe llamándote por tu nombre o lo hace ofreciéndote lo que ya sabe que te va a gustar y sobre todo, esa que va a invertir todos y cada uno de los euros conseguidos en la misma ciudad en la que se encuentra, contribuyendo de forma clara a generar economía y bienestar.
Es tiempo también de compartir, todos parece que tenemos un espíritu más solidario en estas fechas, como si los pobres sólo existieran en Navidad, pero lo cierto es que gracias a todas las campañas que nos llegan estos días, nos movemos más a la solidaridad y contribuimos de forma clara y directa a poder paliar situaciones extremas en algunos de nuestros vecinos.
Por eso, aprovecha esta época para compartir, sumar, comprar y sonreir y sobre todo para regalarte algún acto de buena voluntad, porque como dice algún que otro eslogan, el mejor regalo de la Navidad es descubrir lo bueno de regalar.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR